Love De Lux
Como hace unos meses me cambié de casa, empecé a notar que ciertas cosas habían cambiado. Una de ellas definitivamente era un cambio para peor. Por estar lejos de “mi kiosko más cercano” no vi, brillando en celofán con etiqueta de “Alfa distribuidores”, mi ROCKDELUX residuo español de hace seis meses.
Cómo olvidar el año 1998, ¡hace 10 años ya!, que vi la primera RDL en la casa de un amigo, y cómo el 99 compré mi primer número, con Beth Orton en la portada y lo mejor de la música nacional (española) en un disco. Y música en español, porque gracias al cielo hemos podido conocer gente que canta en español, bien o mal, pero que nos ha permitido solucionar en parte el duelo del pop en Chile.
Sí, porque RDL nos enseñó que la música es para regalar, y también para comentar, pelear, competir, mentir y especialmente, gozar.
Porque es una revista de música, y es también una revista de músicos, para gente que le gusta el pop, y el pop es una pequeña narración en que alguien te cuenta algo, por lo tanto la revista también trae cosas para contarte, de cine, de libros, y de otras cosas que te cuentan cosas como las canciones pop. Y es una revista de opinión, porque una buena canción pop es una opinión sobre algo.
Porque no es una revista llena de monitos o fotos, sino que trae lectura para todo el mes. Letra chica y fotos áridas, no pido más que eso.
Porque es mejor ser snob que ondero.
No quiero otra revista con fotos saturadas y páginas de vida social y un paseo por los bares de santiago poniente. Simplemente quiero leer. Y quiero leer RDL porque ya es parte de mi vida, aunque pasee por Pitchfork o me hayan prestado la Filter, quiero comprar, leer y guardar mi RDL.
Lo que más me gusta es el pop bien escrito.
Y a veces RDL tiene pequeños artículos que son cancioncitas pop. Y veces, en un párrafo de la entrevista a Carla Bruni ya sabes que podría terminar casada con Sarkozy, que a Jarvis no le gustó la versión de la Sinatra a su hit y por eso la canta él, que Rufus Waingright hace un show travesti en que homenajea a Judy Garland. Lo siento, pero por internet no me enteré de esto, sino que me enteré seis meses más tarde en el baño de mi casa.
La sensación de intimidad tercermundista que me da mi RDL atrasada es impagable.
Podrán tener pecados aquellos que allí escriben, pero no hay duda de que es la mejor revista en castellano a la que podemos optar por dos mil cien pesos. Mejor snob que ondero: qué ínfulas nos damos todos cuando decimos que RDL está equivocada.
La sensación de superioridad tercermundista que me da mi RDL es intransable.
Yo vivo la realidad en tiempo Rockdelux: llego tarde 6 meses a la música…
- y veo el futuro cuando mis amigas me traen números de España
- y me creo trendsetter cuando veo que el grupo nuevo que me gusta está siendo comentado
Y mis costumbres escatológicas se concentran en sentarme en el water con lápiz en mano a marcar los grupos que quiero ver en los carteles del FIB, el Benicassim o Primavera Sound, tratando de hacer la mezcla perfecta entre Flaming Lips, The Arcade Fire, P.J. Harvey y ese grupo nuevo que recomendaron, y quejarme porque me voy a perder imaginariamente a Nick Cave.
Creo que la gente se divide en la que le gusta entrevistar y la que quiere ser entrevistada. Yo quiero ser entrevistada, y salir en Rockdelux.

