La rota
Ser roto es como lo peor.
Hoy escribe la rota que le pidió a una cuica que apagara el cigarro en el sector no fumadores del restaurant.
La rota que se atrevió a decirle que apagara el cigarro y que respetara las reglas.
La cuica se enojó.
La rota -yo- era la ofendida al respirar el humo viciado de la cuica pero la cuica era la víctima.
La rota malagradecida, resentida, que porque cree que puede pagar un restaurant manda apagar el cigarro de la cuica que fuma porque está nerviosa, porque la vida no es fácil y necesita la nicotina. La cuica que quiere verse intrigante con un pucho en la boca, echando humo para darse misterio que de otra forma no sabe lograr. La cuica rebelde que es parte de los intereses de las tabacaleras jurando que es toda una mujer grande y lo peor, obscenamente interesante.
La cuica le pidió a la rota que se quedara callada. La rota solo tiene este blog para decir lo que piensa.

