Nada va a cambiar mi mundo
Esta canción me hace llorar. Esta versión en particular. Son dos recuerdos que se me agolpan en la cabeza, detrás de los ojos, y me empujan un par de lagrimones.
Igual te puede pasar eso sin los recuerdos y sólo con ver el video.
Pero si matizamos los hechos del pasado, de facto; con las fantasías y especialmente, con el tiempo, te cae una ficha y las cosas toman otro tinte.
1
Salimos de una fiesta y vamos a otra. Me subo a su auto y me pide que maneje, que no trae documentos. Yo manejo. Me dice que la radio está mala. “Entonces -le digo- canta para mi”. “¿Cuál canto? pide cualquiera”, me dice. “Across the Universe” le digo automáticamente. Y cantó para mi.
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Años antes lo conocí. Pero lo perdí. Y lo volví a perder. Al final, él me perdió a mi. Cuando estuvimos juntos, perdimos otro montón de cosas. Lo perdimos todo. Mis lágrimas son de saudade de la juventud y de los objetos perdidos/olvidados. Pero no me quejo, porque con dos recuerdos y una canción basta y sobra.
2
Llego a la casa de unos amigos. Entré y lo vi sentado en el computador, de espalda. Me gusta. Me enamoré de una silueta que me daba la espalda. Se da vuelta y me mira. Se acerca a mi. Hablamos toda la noche. “Hablamos toda la noche”. Al final de la noche, los dos apoyados de espaldas sobre la baranda blanca de la terraza, siento su mano posarse sobre la mía y quedarse así.
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con esta canción aún siento ese roce.

