El arte de conversar
No manejo el arte de conversar. Lo que yo hago es básicamente “echar la talla”. Supongamos, cae un tema, cualquiera, y se administra hasta que muere y aparece otro tema. No tengo de esas conversaciones donde cuento esto que me pasó, o lo que le pasó a fulana, a menos que sea parte del proceso de estiramiento de la talla. La talla así cual elástico, fallece por muerte natural. En cambio la conversación con tema, nos lleva al silencio incómodo que es básicamente una agonía.
Todo esto porque me preparo para ir el sábado a una fiesta de gente que conversa.

